Comisión de Productividad señala que urge actualizar regulación para promover innovación tecnológica en industria financiera


  • Así lo constatan parte de los hallazgos del estudio que realiza la Comisión Nacional de Productividad (CNP) “Análisis sobre la innovación y adopción de tecnologías en el sector financiero”, cuyos resultados preliminares fueron compartidos hoy con la ciudadanía en una audiencia pública.
  • La CNP señaló que la innovación tecnológica en el sector financiero tiene el potencial de aumentar el bienestar social, permitiendo el acceso a productos financieros y mejorando su  calidad.

La innovación es un elemento crucial para gatillar ganancias en productividad y así empujar el crecimiento económico de largo plazo. En el sector financiero, clave para el bienestar de las personas en cualquier economía moderna, la innovación y la adopción de tecnologías han permitido enormes ganancias en eficiencia. En este contexto, el Gobierno de Chile solicitó en enero de 2021 a la Comisión Nacional de Productividad (CNP), realizar un estudio sobre “La innovación y adopción de tecnologías en el sector financiero”.

El economista senior de la CNP, Esteban Rojas a cargo de este estudio, explicó que “se trata de un informe que se posiciona como una investigación precursora, ya que recopila información inédita del sector en Chile, permitiendo contrastarlo con la evidencia internacional”. 

Lo que hizo la CNP, fue consultar directamente a la industria financiera, a  través de la realización de más de 30 entrevistas entre enero y abril de 2021, y de una encuesta que congregó una alta participación del mercado tradicional, especialmente bancos, cooperativas y administradoras de fondos, con más del 90% de la cuota de mercado en las dos primeras, y el 75% en la tercera. Dicha encuesta también contempló a aseguradoras, corredoras de bolsa, cooperativas de ahorro y crédito, sociedades de apoyo al giro, cajas de compensación, emisores de tarjetas,  entre otros”.

Aclaró que el documento “Análisis sobre la innovación y adopción de tecnologías en el sector financiero”, en su versión preliminar, “organiza sus hallazgos en tres áreas: proceso de innovación; la relación que existe entre la industria tradicional y las Fintech; y las oportunidades que presentan los modelos de finanzas abiertas. Adicionalmente, el informe presenta una revisión de las tendencias tecnológicas adoptadas por el sector a nivel mundial, los beneficios microy macrofinancieros de la innovación tecnológica, como también sus costos, y el avance de los modelos de finanzas abiertas”. 

  1. Innovación tecnológica en la industria financiera tradicional 

El auge de la internet, los dispositivos móviles y la capacidad de procesamiento de las computadoras ha cambiado diametralmente la forma en la que los productos y servicios financieros son ofrecidos en el mundo, trayendo beneficios tanto para los oferentes: menores costos, nuevas formas de relacionarse con sus clientes y operación sin horarios; como para las personas: servicios más convenientes, inmediatos, variados y seguros.

La CNP advierte que existe un fuerte compromiso de las empresas con la innovación tecnológica, donde 65% de las instituciones afirma que la adopción de innovación tecnológica está en los planes estratégicos de corto, mediano y largo plazo. Esta cifra alcanza un 78% en bancos. Por su parte, el 91% de las instituciones ha aumentado su presupuesto en innovación en los últimos 3 años, incluso, el 37% lo ha más que doblado. Se evidencia que la mayoría de los actores han creado áreas especializadas y realizado una reformulación integral de la estructura organizacional para el fomento de la adopción de tecnologías. Todas las instituciones entrevistadas se visualizan en un periodo de 5 años operando de manera completamente digital.

Respecto a los desarrollos o adopciones destacan Cloud computing (77%), Aplicaciones móviles (61%), y APIs (58%). De manera muy inusual las instituciones comentan estar trabajando con tecnologías de Inteligencia artificial o Blockchain. Con respecto a los objetivos buscados con la innovación, el 47% de los encuestados menciona el mejorar la relación con clientes y un 30% mejorar la eficiencia de la operación

En cuanto a los desafíos para fomentar la innovación, existen barreras internas y regulatorias a destacar, y que abren una oportunidad para las políticas públicas para superarlas. Con relación a la regulación, el 63% de las afirmó que la regulación es una barrera para la innovación, cifra que se reduce a 38% en empresas de matriz extranjera, mientras que en los Bancos aumenta al 100% de los casos. 

Desafíos para fomentar la innovación en el sector financiero

La falta de talento digital se sitúa como una de las barreras más importantes a la hora de impulsar las innovaciones tecnológicas en el sector financiero. Esta brecha es transversal en los distintos sectores económicos, situando a Chile dentro de las 3 peores posiciones la generación de talento en comparación con los países miembros de la OCDE y se espera su agudización a raíz de la tecnologización apresurada provocada por el COVID-19. Como fue recabado en las entrevistas realizadas del presente estudio, en el sector financiero, esto se ve empeorado por un desajuste entre las mallas curriculares y los requerimientos técnicos y profesionales de la industria. 

Otra barrera muy relevante para la adopción de tecnologías es la necesidad de servicios compartidos en la industria para avanzar a desarrollos más complejos, los cuales están bastante rezagados en Chile. Un servicio habilitante esencial es la identidad digital de las personas. Sin embargo, en Chile, no existen elementos universales probatorios de identidad de forma remota, dificultando el avance de la innovación financiera en casos de uso como: contratación de productos financieros a distancia, modificación de servicios financieros, entre otros. Por otro lado, la normativa de Firma Electrónica Avanzada, vigente desde el año 2002, no responde a los avances tecnológicos actuales y su adopción es escasa. 

Otro desafío, corresponde a la regulación de sectores anexos. La escasa digitalización de procesos clave en notarías y Conservadores de Bienes Raíces, impide llevar a cabo trámites a distancia. En la misma línea, un registro electrónico de poderes y representaciones incompleto pone frenos a la innovación. Asimismo, hay un desafío con la regulación en el sector telecomunicaciones, en particular con delitos como la clonación de tarjetas SIM, a través del cual los infractores acceden al manejo del teléfono celular de terceros, autorizando transacciones bancarias y resultando en pérdidas para estos últimos.

No existe una recolección de métricas de uso y calidad estandarizadas de los productos y servicios financieros digitales desde las instituciones tradicionales, ni una disposición de bases de datos que permitan su seguimiento, impidiendo la medición del impacto de la tecnología en la inclusión financiera y productividad

La digitalización de los productos y servicios financieros y su consecuente impacto en mayor acceso para la población puede llevar a la toma de riesgos excesivos bajo contratos que las personas no entienden plenamente. Sobre todo, en el caso de productos financieros complejos en segmentos no habituados a este tipo de instrumentos. Esto se profundiza por una Estrategia Nacional de Educación Financiera desactualizada.

  1. Relación con empresas Fintech 

La adopción de tecnologías ha cambiado la estructura de mercado, aumentando la competencia, no sólo entre incumbentes, sino también mediante nuevos entrantes de base tecnológica, o Fintechs. Estos actores tienen la ventaja de poseer estructuras organizacionales e informáticas más livianas y flexibles que la industria tradicional, pudiendo abarcar segmentos de clientes con mayor especificidad, o partes de la cadena de valor. Uno de los mayores beneficios sociales de dicha competencia es la inclusión financiera de segmentos anteriormente excluidos, fomentando a su vez un sector financiero más profundo y estable frente a shocks económicos.

Los hallazgos visualizan que más del 90% de la industria colabora o espera colaborar con Fintechs en el corto plazo, la gran mayoría bajo un modelo de acuerdo comercial cliente-proveedor, y con las Fintechs normalmente funcionando como backoffice, es decir, complementando los procesos del sector tradicional. En este punto, existe una marcada diferencia entre las instituciones nacionales y aquellas de origen extranjero, las cuales presentan cerca de cuatro veces el nivel de colaboración en Inversión de Capital de Riesgo Corporativo, Aceleradora Corporativa y Fusión o Adquisición.

La encuesta permitió dar a conocer los segmentos en los cuales se da la colaboración, con pagos y remesas (31%) liderando, seguido por Scoring, identidad y fraude (26%) y Seguros (21%). Por otro lado, Crowdfunding, gestión de finanzas empresariales y trading son los segmentos con menor colaboración. En pagos y remesas destacan los bancos, principalmente mediante billeteras digitales con foco en desintermediación de Transbank y CCA. En Scoring, identidad y fraude destaca el mismo rubro, por ejemplo, mediante el uso calificaciones de riesgo de crédito alternativos, provistos por Fintechs, e implementación de biometría; mientras que en el segmento Seguros destacan las aseguradoras, principalmente mediante comparadores en línea.

Respecto a las barreras a la colaboración entre la industria tradicional y las Fintechs, destacan la infraestructura y sistemas heredados o legados (48%), los requerimientos regulatorios (45%) y el incremento en el riesgo de seguridad de la información (29%). Estos resultados están medianamente en línea con la literatura internacional, donde las barreras más preponderantes en la colaboración entre estos actores son los sistemas legados, complejidad de la regulación y cultura organizacional. Otra dimensión evidenciada como barrera por los entrevistados, es la necesidad de un acompañamiento intensivo de los actores entrantes (Fintechs) en la integración y cumplimiento regulatorio, lo que conlleva un costo operativo no despreciable. Por último, las empresas tradicionales perciben la regulación más exigente para ellas que para las Fintechs en un 69% de los casos, lo que aumenta a un 89% en los bancos, y 60% de las instituciones percibe que no hay regulación específica para las Fintechs y ésta es requerida.

El estudio plantea que es de vital importancia que cualquier modificación a la regulación que facilite la entrada de nuevos agentes al mercado financiero tome en consideración el impacto social de las Bigtechs y la mitigación de sus riesgos. Se presentan los riesgos específicos relacionados con las Bigtechs –gigantes tecnológicos que prestan servicios financieros-, en específico sobre la limitación de competitividad en base a ecosistemas cerrados y la integración con infraestructuras que utilizan los demás actores (como telecomunicaciones) con potencial exposición sistémica. 

En definitiva, el sector Fintech es una fuente importante de competencia e innovación en el sistema financiero, donde su falta de regulación expone su avance y no controla los riesgos comprometidos en su actividad. En este contexto, para normar y supervisar el sector se hace necesaria la creación de una nueva división especializada en la CMF.

  1. Finanzas abiertas como modelos de innovación e inclusión financiera

Aunque no existe una definición exacta, las finanzas abiertas, hacen referencia a la apertura en el acceso a datos y cuentas de clientes. Controlado por cada cliente, es posible otorgar permiso a distintas instituciones, bancos, Fintechs, Bigtechs, agregadores y otros, para acceder a datos personales, con el fin de obtener servicios de esta creciente industria. Al 2019, al menos 47 países habían implementado o consideraban implementar políticas de finanzas abiertas

En cuanto a los esquemas de finanzas abiertas, este estudio recaba evidencia sobre el nivel de adopción tecnológica en el sector financiero como una condición habilitante para la implementación de dicho esquema. En el contexto local, casi el 70% de las instituciones financieras tradicionales argumenta que le beneficiaría un modelo de finanzas abiertas, posibilitando la apertura de nuevas líneas de negocio y complementar su oferta de servicios. Con respecto a la tecnología necesaria para aprovechar estos esquemas, la literatura detalla 3 habilitadores en las organizaciones: (1) Estándares de ciberseguridad y almacenamiento de datos que aseguren la protección de la información de los clientes; (2) Métodos robustos para autenticar a los clientes; y (3) Herramientas seguras para el traspaso de información a terceros. 

La industria financiera local responde en este estudio, en más del 75% de los casos, que cuenta con los tres elementos antes señalados resueltos, o que está trabajando para ello, lo que resulta una condición favorable para la implementación de un marco regulatorio que potencia el desarrollo de Finanzas Abiertas en Chile. Lo anterior, sin perjuicio de la relevancia de contar con un marco regulatorio y de supervisión que permita mitigar y cautelar los riesgos asociados al mayor intercambio de datos que se da bajo un esquema de consentimiento otorgado por el cliente titular de los datos. 

Conclusiones y presentación del informe preliminar

De manera adicional, el estudio de la Comisión realiza un análisis sobre el estado de la regulación de los datos personales en Chile, un elemento importante y que podría apoyar de manera transversal las tres áreas descritas previamente. A modo de referencia, los países líderes en innovación tecnológica han avanzado simultáneamente en la implementación de regulaciones robustas para el tratamiento y protección de los derechos sobre los datos personales

Cabe señalar que el objetivo de este trabajo es contar con información, datos, análisis y evidencia, que permitan diseñar e implementar adecuadas políticas públicas para una mejor y mayor prestación de productos y servicios financieros, permitiendo, a su vez, el acceso a ofertas en mejores condiciones para empresas y ciudadanos.

Luego de esta audiencia pública, la CNP estudiará los comentarios y sugerencias para evaluar su posible inclusión en la redacción del informe final, que además contar con los hallazgos mencionados, contemplará un conjunto de recomendaciones de política pública que se propondrán al gobierno de Chile.