“Debemos ampliar el concepto de productividad, no sólo como fuente de crecimiento, sino como herramienta contra la desigualdad”.


Una mirada que contempla la incorporación de ocho pasos claves para crear un entorno innovador y con ello mejorar la productividad, desigualdad, calidad de vida y bienestar, entre otros aspectos, planteó el economista Xavier Sala i Martin, catedrático de la Universidad de Columbia y experto en competitividad e innovación, durante el desayuno “Otra mirada para el crecimiento”, actividad organizada por el Consejo Minero en conjunto con Icare.

En una lúdica exposición habló de cómo crear el entorno necesario para estas condiciones. En este sentido, se detuvo en subrayar aspectos claves para su existencia como: entender el mundo en que uno vive; aprender a cuestionar; observar; conectar e interrelacionar mundos complementarios y actuar, entre otros puntos.

Detalló que las grandes ideas históricamente vienen de los trabajadores y “gente normal” en más de un 70% y eso los empresarios deben tener en consideración, dando los espacios y oportunidades para que esas ideas se puedan comunicar e implementar”, puntualizó.

En cuanto al rol que le compete a la Comisión Nacional de Productividad, explicó que bajo su mirada lo importante es que la entidad tenga mentalidad innovadora y creativa. “Tiene que ser inclusiva, es decir, incluir la mirada y aporte de los jóvenes, escuelas, profesores, padres, deben ir mucho más allá de la empresa y el trabajador, hay que involucrar a toda la sociedad, y por lo tanto vuestra misión debe ser también ampliar la mirada; entendiendo la importancia de la competitividad”, aseguró.

En este sentido, explicó que ha presenciado discusiones en que se habla mucho de la productividad como herramienta para el crecimiento, como un enemigo de las desigualdades, “si uno entiende de verdad el origen de las desigualdades, de dónde vienen las desigualdades en Chile, si lo estudias a fondo verás que vienen de la educación”, enfatizó.

Finalmente, ejemplificó que “existen estudios y tendencias que afirman que ya a la edad de tres años un niño con mayores oportunidades ha escuchado más de 30 millones de palabras, lo que indica que las raíces de la desigualdad ya están puestas, que los niños que nacen en casas humildes, a los tres años ya están en desventaja. El problema de la desigualdad en Chile es un problema educativo y esa es la base de la desigualdad. Es decir, si tú quieres atacar el tema de la desigualdad, también tienes que hablar de la productividad de estos niños. Al final del día, si un niño sólo puede producir dos pizzas a la hora, su salario nunca será superior al de dos pizzas y la única manera de reducir las desigualdades es hacer que este niño sea productivo, y esto depende de muchas cosas (regulación, infraestructura, etc.) pero crucialmente depende de su educación. Y por lo tanto hay que ampliar el concepto de productividad, no sólo como fuente de crecimiento, sino como herramienta contra la desigualdad”, enfatizó.